Existen dos canelas distintas y casi nadie lo sabe
Cuando alguien recomienda tomar canela para el azúcar en sangre, casi siempre olvida un detalle importante: bajo la palabra «canela» se venden dos especias diferentes, con perfiles de seguridad que no se parecen en nada.
Por un lado está la canela de Ceylán (Cinnamomum verum o zeylanicum), originaria de Sri Lanka y el sur de la India. Se la conoce como «canela verdadera». Es más aromática, de sabor más fino y bastante más cara.
Por otro está la canela Cassia (Cinnamomum cassia), que procede de China, Indonesia o Vietnam. Tiene un sabor más intenso y algo más rudo, y es mucho más barata. Es la que domina el mercado europeo y latinoamericano, y con toda probabilidad la que tienes ahora mismo en el especiero.
Hasta aquí podría parecer una diferencia de gusto o de precio. No lo es. La diferencia real está en un compuesto llamado cumarina.
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La cumarina es un compuesto aromático natural presente en la corteza de algunas plantas. En cantidades pequeñas no supone ningún problema. En cantidades altas y de forma prolongada es hepatotóxica: daña el hígado.
Y aquí está el punto que cambia todo. La canela Cassia contiene entre un 5 y un 7% de cumarina. La de Ceylán, menos de un 0,02%. Es una diferencia de aproximadamente 250 veces.
No es una preocupación teórica de laboratorio. La Unión Europea prohibió el uso directo de cumarina para aromatizar alimentos y estableció límites máximos para productos como la panadería tradicional, los cereales de desayuno y los postres. Alemania y Dinamarca llegaron a emitir advertencias oficiales sobre la Cassia en alimentos infantiles, y en 2008 Dinamarca obligó a retirar lotes de bollos de canela del mercado por superar los límites de cumarina.
Curiosamente, no se han fijado niveles específicos para la canela vendida como especia. Es decir: el bollo industrial está regulado, pero el bote de tu cocina no.
Cuánta canela puedes tomar según tu peso
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) fija la ingesta diaria tolerable de cumarina en 0,1 mg por kilo de peso corporal. Ese es el punto de partida para hacer el cálculo, que casi ningún artículo se molesta en aterrizar.
Aplicado a personas reales:
- 50 kg → hasta 5 mg de cumarina al día
- 60 kg → hasta 6 mg al día
- 70 kg → hasta 7 mg al día
- 80 kg → hasta 8 mg al día
Ahora la parte incómoda: una cucharadita de canela Cassia (unos 2,5 gramos) puede contener entre 5 y 7 mg de cumarina. Una persona de 70 kg alcanza prácticamente su límite diario con una sola cucharadita. Una de 50 kg lo supera.
Con canela de Ceylán ese mismo límite es muy difícil de alcanzar, incluso tomándola todos los días. Ahí está la utilidad práctica de la distinción.
Conviene matizar algo para no caer en el alarmismo: un consumo ocasional de Cassia es perfectamente seguro. Espolvorear canela en un postre una vez a la semana no le va a hacer daño a nadie. El problema aparece cuando se convierte en un hábito diario, que es exactamente lo que recomiendan muchos artículos sobre el control del azúcar en sangre.
Cómo distinguirlas al comprar
Hay tres formas de saber qué estás comprando, de más fiable a menos.
1. El nombre científico en la etiqueta
Es el método definitivo. Busca en el envase:
- Es Ceylán si dice: Cinnamomum verum o Cinnamomum zeylanicum
- Es Cassia si dice: Cinnamomum cassia, Cinnamomum aromaticum o Cinnamomum burmannii
Si el envase solo pone «canela» sin más, casi con total seguridad es Cassia. La de Ceylán es cara y quien la vende lo indica, porque es su argumento de venta.
2. El origen
La de Ceylán viene de Sri Lanka. La Cassia, de China, Indonesia o Vietnam. La etiqueta de procedencia es un indicador bastante fiable cuando falta el nombre científico.
3. El aspecto, solo si la compras en rama
En rama la diferencia se ve a simple vista. La de Ceylán forma un rollo de muchas capas finas, que se desprenden como hojas de papel, y es de color marrón claro. La Cassia es una corteza gruesa, dura y de una sola capa, más oscura y que cuesta romper.
En polvo esta pista desaparece. Una vez molidas es prácticamente imposible diferenciarlas a ojo, y ahí la etiqueta es lo único que tienes.
El precio también orienta: la de Ceylán cuesta bastante más. Si encuentras canela muy barata sin especie indicada, es Cassia.
El detalle de la coagulación que casi nadie menciona
Hay un aspecto que rara vez aparece en los artículos sobre canela y que resulta relevante para cualquiera que tome medicación.
La cumarina tiene efecto anticoagulante. Como la Cassia está cargada de cumarina y la de Ceylán apenas la contiene, ambas se comportan de forma distinta sobre la coagulación: se ha señalado que la Cassia tiende al efecto anticoagulante mientras que la de Ceylán no comparte esa acción.
La consecuencia práctica: si tomas anticoagulantes como la warfarina, el tipo de canela que uses no es un detalle menor. Es una conversación que merece tener con quien lleve tu tratamiento, no algo que resolver leyendo un blog, este incluido.
Quién debe tener más cuidado
Hay perfiles en los que la elección entre una y otra pesa más:
- Quien la toma a diario para el azúcar en sangre. Es el caso más frecuente y el más expuesto: consumo sostenido durante meses.
- Personas con enfermedad hepática. La cumarina se metaboliza en el hígado, así que un hígado comprometido tiene menos margen.
- Niños. Su menor peso corporal reduce mucho el umbral tolerable. Las advertencias de Alemania y Dinamarca iban dirigidas precisamente a alimentos infantiles.
- Embarazo y lactancia. Se recomienda prudencia con el consumo habitual de canela en cantidades medicinales.
- Quien toma anticoagulantes o medicación para la diabetes. Por las interacciones mencionadas y porque la canela puede influir en la glucosa.
En todos estos casos, la de Ceylán es la opción sensata si se va a consumir con regularidad.
Conclusión
La canela no es un producto peligroso. Es una especia con un largo historial de uso y con estudios que respaldan algunos de sus efectos. Pero hay una distinción que casi nadie explica y que cambia por completo el margen de seguridad cuando se consume a diario.
Resumido en una frase: si tomas canela de forma ocasional, cualquiera vale; si la tomas todos los días, busca que ponga Cinnamomum verum en la etiqueta.
Cuesta más, pero es la única que no obliga a llevar la cuenta de los miligramos.
Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Si tomas medicación de forma habitual o tienes una condición de salud diagnosticada, consulta antes de incorporar la canela como suplemento regular.
Fuentes y referencias
- EFSA Panel on Food Additives. Coumarin in flavourings and other food ingredients with flavouring properties. EFSA Journal. EFSA
- Abraham K, et al. Toxicology and risk assessment of coumarin: focus on human data. Mol Nutr Food Res. PubMed
- Wang YH, et al. Cassia cinnamon as a source of coumarin in cinnamon-flavored food and food supplements. J Agric Food Chem. PubMed
- Bundesinstitut für Risikobewertung (BfR). High daily intakes of cinnamon: health risk cannot be ruled out. Opinión del instituto federal alemán de evaluación de riesgos.